Una semana sufrida.
Malos turnos y mucho trabajo hacen de esta semana santa la peor de todas. Ayer me dio un bajón impresionante y, aunque suelo crecerme ante la adversidad, el momento me pudo y nadie sabe de qué manera. Sé que sólo quedan veinte días para coger mis vacaciones y que hasta Junio poco me verán el pelo por el trabajo. Si por mi fuera... no volvía más pero bueno, todo tiene su tiempo y su lugar.
Sólo veinte días para impregnarme del olor de otras ciudades. Veinte más para sentir el ViñaRock. Otros veinte para vivir la Feria de Córdoba y todos ellos cuidándote. ¡Se me está haciendo eterno! Aunque abril traiga relax, octubre será mi salvación.