Lo más delicado, que no lo peor, ha pasado.
La operación fue un éxito aunque lo que extirparon terriblemente maligno. La conversación con aquel cirujano, tras cuatro horas de intervención, fue desgarradora: "durará lo que duren sus fuerzas, ni siquiera sabemos si podrá caminar. Todo depende de ella, ahora toca esperar".
Hace una semana que le dieron el alta. Su herida de guerra está sanando perfectamente, camina como una campeona y su optimismo es envidiable.
Tiene una fuerza increíble.
Dentro de un par de semanas nos darán respuestas a todo y, la verdad, no sé si quiero saberlas. Por lo pronto, dentro de unos días llega su cumpleaños y habrá que celebrarlo por todo lo alto. Ella es aries y sólo aries.

