Primera gran piedra en mi camino.
Ha llegado el día y ya no hay vuelta atrás. Esta semana cambiaré mi cálido hogar por la frialdad de un hospital, fabricaré sueños en un incómodo sofá y lucharé por su bienestar. No hay nada que temer... estamos preparadas. Ganaremos la batalla.
Todo saldrá bien.
Te quiero, mamá.

