"No intento convencerte de nada, sólo piénsalo".
Me han ofrecido un ascenso en el trabajo. Se trata de currar un día más y cobrar el triple. Visto de esta manera, parecería de locos no aceptar. El dinero en casa hace falta y la oportunidad es única. Sin embargo, como en todo, hay factores en contra que me hacen cambiar el chip a cada instante. Piedras en el camino.
Me da miedo caer en esa ceguera que el ser mileurista crea. Me atormenta pensar que no seré capaz de sacar adelante la licenciatura que con tanta ilusión y ganas me estoy preparando. Me obsesiona la idea de perder lo que con tanto tacto y paciencia, cual hormiga incansable, he ido conquistando en el terreno amoroso. Pero la gente que me rodea, esa que se cuenta con dedos de una mano y que es la única que realmente importa, apuesta por mi.
Un nuevo reto... me siento capaz. O no.
