Siento que la vida no perdona, que se me pasan los años y no encuentro la salida. Siento que mis ganas de quererte siguen vivas y he aprendido a esperarte día a día. Huyo del silencio de la noche, te busco en mi presente, me alimento del recuerdo. Guardo mis te quieros, por si un día yo te encuentro. Sé que entre tus brazos yo me pierdo, yo me pierdo... me pierdo.
Ya no volveré a sentir, otra vez, nunca más, tu presencia en mi camino. ¿El adiós? fue normal, esperado quizás... derrochamos mil formas de amar. Y, ¿qué diremos al vernos? ya no será igual, seremos como dos extraños sin más, como dos gotas sin su lluvia, como la arena sin el mar. Joder, nada será igual.
Siento que te escapas lentamente mientras me quedo sentada en el recuerdo de mi vida, almas separadas por un mundo que se acaba, se me escapa quien curaba mis heridas. Luz que se me apaga, muerta en vida, río sin agua... recordarte es mi desvelo. Guardo mis palabras por si un día yo te encuentro porque sé que entre tus brazos yo me pierdo, yo me pierdo... me pierdo.


