9.10.06
Lesbianízate
Las mujeres somos la leche, en serio, cuando nos gusta alguien nos transformamos, mutamos y, lo queramos o no, siempre acabamos dando la nota.
El otro día decidí hacer un estudio de los diferentes tipos de lesbianas y su grado de mutación. Hoy voy a poner el ejemplo del primero de los casos estudiados y comprobado científicamente mediante observación directa:
- La lesbiana: "yoaquínopintoná".
Es esa muchacha que llega al típico bar "divine of the death" (ya todos sabemos que mi inglés es de Albacete) y cubata en mano mira disimuladamente al tendido, como si con ella no fuera la cosa. A sus amigas les ha dicho que no le gustan esos sitios, que va por ellas. Lo que esas pobres mujeres no saben es que dos horas antes ha estado poniéndole morritos al espejo y ensayando miraditas mientras se arreglaba.
Cuando alguien la mira más de la cuenta, comienza la mutación direccional:
Los cubatas van incrementándose y en cada ida y venida a la barra es necesario y totalmente imprescindible pasar cerca de la mujer que te está mirando, aunque la barra esté 10 metros más a la izquierda, tu pasas por delante. Cuando vuelves a tu lugar te das cuenta de que los puestos en el corro de amigas han cambiado y que de espaldas no puedes ver nada. Bailas, aunque no sepas, bailas y con disimulo te vuelves a colocar en tu lugar. Normalmente, a los primeros golpes de vista no logras encontrar a tu compañera de miradas y ahí es donde comienza la mutación animal:
Cual jirafa en busca de comida, tu cuello se estira hasta llegar a su punto máximo siempre dibujando en su trayecto un zig zag que va de derecha a izquierda (hazlo, hazlo, verás) Si no tienes éxito, te ayudas de los pies y, apretando el culete, te pones de puntillas consiguiendo con ello ser tres o cuatro dedos más alta, lo que te permite encontrar a tu compañera y además, disiparle cualquier duda remota que pudiera tener en cuanto a tus intenciones. Cuando todo está más que hecho, comienza la mutación fisiológica:
"Si ella se mea, yo por cojones me meo". Y cuando la ves dirigirse hacia los aseos, intentas realizar el mismo paso sin éxito:
Amiga-madre: Nena, ¿dónde vas?
Tu: A mear tía
Amiga-que-te-cae-mal: ¡Si acabas de ir!
Tu: Ya pero me meo un montón
Amiga-legal: Yo te acompaño que me meo toda
Tu: pe... pe... pero...
Amiga-empanada: ¿donde vais?
Tu: ¡a mear!
Amiga empanada: yo me pido lo mismo
Tu: ...
Total, que acabas cargando con dos de tus amigas y de que logras llegar, la otra está ya la primera de la cola y os separan alrededor de 5 pares de mujeres. Cuando le toca a ella entrar, instintivamente miras mal a tus amigas y mientras intentas no imaginar qué estarías haciendo si te hubiera dado tiempo a llegar antes, empiezas a desesperarte mientras entras en la famosa mutación delirio:
Comienzas a mover la pierna derecha compulsivamente y mientras tus amigas hablan, entras en tu mundo y piensas normalmente algo de este estilo:
- A ver, ahora lo único que puedo hacer es seguirla cuando salga y ya está todo hecho... claro que si vive sola lo mismo me lleva su piso... ¿demasiado pronto? que va, da igual. Bueno y si se nos da bien, yo me voy a vivir con ella, que a mis padres ya no los aguanto y con mi sueldo podemos compartir gastos. Sí, decidido, además el verano que viene nos vamos de vacaciones juntas, que estoy cansada de irme siempre al mismo sitio. ¡Y a ver qué le regalo de reyes! esa es otra, porque no sé qué le gusta... y quedan 3 meses, que eso no es ná...
En ese momento tu amiga te pega un empujón y vuelves a la vida real.
- Nena, te toca.
- ¿YA?
- Joder, si llevamos aquí media hora...
- Pe... pe... pero...
Pides entrar sola y haces como que meas, mientras piensas en la imagen que has tenido que dar, empanada perdida, mirando a la nada, con la boca abierta. Estiras de la cadena y sales abrochándote el cinturón. Tus amigas te miran acojonadas, "¡qué rápida!" y sales como alma que lleva el diablo decidida a compartirlo todo con tu ya presunta compañera de vida. Y es aquí cuando llega la mutación bloggera:
La buscas como loca y la encuentras comiéndose a una mujer de escándalo. Tu primera reacción es abrir los ojos más de lo que creías que era posible y vuelves a mirar por si es un error. Cuando te das cuenta de que no hay ningún fallo y ves que sus amigas te empiezan a mirar mal, te das la vuelta y como si la cosa no fuera contigo vuelves a tu grupo de amigas:
Tu: Oye, vámonos ya de aquí ¿no? la música es una mierda...
Yo: Qué aburrida eres, espera que acabe esta y nos vamos...
Ellas bailan y te miran con preocupación, mientras tu ya estás pensando en el post que vas a hacer y elaborando un guión mental de cómo contar todo:
"Uhm... la otra noche... por error... acabé con mis amigas en un local de ambiente. No os lo vais a creer pero una mujer, salida perdida, me tiró los trastos durante toda la noche. Me sentí super incómoda porque claro, yo no sabía que era un local de esos raritos e imaginaos el mal trago que pasé. Iba a por un cubata y me seguía, entraba al baño y ahí estaba ella. Total, que menos mal que me encontré con una amiga de la prima de mi primo que sabía que entendía, las presenté y todo salió bien, me dejó tranquila y así pude disfrutar, hasta que cerraron el local, de la buena música en compañía de mis grandes amigas. Y es que no es porque yo lo diga pero... soy el alma de las fiestas".