
¿Quién sería el capitán de aquella góndola africana, que se hundió bajo el agua del mar, de la mar gaditana? ¿Quién sería el capitán y en cuál de nuestras dos orillas, se cambió de barquilla, justo al ver que iban a naufragar? Y quién fue el mal almirante, que no le dijo al farero, alumbra a esos navegantes que tienes delante, por Dios marinero, que aunque ellos son extranjeros, se están muriendo de miedo, de frío y de hambre.
Y quién fue el hijo de puta, mientras se hacía el dormio, que dijo: "po' que se hundan, que esto no es asunto mío". Y a la mañana siguiente, huérfano de corazón, diciendo cuánto lo siente, convocó rápidamente otra manifestación.
Derechos del inmigrante, leyes de los extranjeros, quienes la presidieron, yo se no sé si vieron sangre, yo sólo sé quienes fueron los que se murieron de frío y de hambre.